La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse.
Las fronteras de lo improbable ya han sido cruzadas simplemente por el hecho de que el mundo existe.
Las grandes naciones han actuado siempre como gánsteres, y las pequeñas como prostitutas.
Las mejores cartas de amor de una mujer son siempre las escritas al hombre que está traicionando.
Las tres cosas que más me gustan en el mundo son el silencio, la soledad y los espacios vacíos.