Toda la armonía total de este mundo está formada de discordancias.
Todo el mundo ansia alguna vez aquello que no está asignado para él.
Todo en el mundo es material y, de acuerdo con la ley universal, todo está en movimiento y constantemente está siendo transformado.
Todo es animado y todo está lleno de dioses.
Una buena forma como podemos valuar nuestro desempeño en este mundo es preguntándonos qué tanto estamos siendo para los demás un beneficio.
Vengo de un mundo lleno de caminos, montaña, selva, mar, prado y arena. ¡Traigo una sed de paz, tan infinita!...Hazme un nido de amor para mi pena.
¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!
La vida en este mundo es corta como el tiempo pasado al abrigo de las lluvias de invierno.
Las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida.
Lluvia de anoche, cubierta esta mañana por la hojarasca.
Nada prende tan pronto de unas almas en otras como esta simpatía de la risa.
. . . El mundo es un templo hermoso, donde caben en paz los hombres todos de la tierra, porque todos han querido conocer la verdad, y han escrito en sus libros que es útil ser bueno, y han padecido y peleado por ser libres, libres en su tierra, libres en el pensamiento.
. . . Todo hombre está obligado a honrar con su conducta privada, tanto como con la pública, a su patria.
A diferencia de la vejez, que siempre está de más, lo característico de la juventud es que siempre está de moda.
A fuerza de hablar de amor, uno llega a enamorarse. Nada tan fácil. Esta es la pasión más natural del hombre.
A las mujeres les está bien llorar, a los hombres recordar.
A menos que haya complicaciones, está a punto de morir.
A menudo se echa en cara a la juventud el creer que el mundo comienza con ella. Cierto, pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo acaba con ella. ¿qué es peor?.
A mí dadme lo superfluo, que lo necesario todo el mundo puede tenerlo.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
A pesar de las ilusiones racionalistas, e incluso marxistas, toda la historia del mundo es la historia de la libertad.
A quien al cabo le resultó imposible vivir en este mundo...
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
A veces lamento hablar en español: escuchado desde la otra orilla debe ser algo incomparable, lleno de chasquidos y latigazos, terrible carga de caballería de abiertas vocales, por entre un campo erizado de consonantes clavadas como estacas.
A veces presiento que mi alma está en sombras, entonces me inclino, te beso, y hay luz.