En este mundo de información, de técnica, el pobre está marginado del circuito económico.
La armonía total de este mundo está formada por una natural aglomeración de discordancias.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías de la vida mientras esperan la gran felicidad.
No hay gente ineducada. Todo el mundo lo está; sólo que mucha gente está mal educada.
Por todo el mundo hay pequeñas habitaciones donde la gente copula, tozudamente contra toda razón.