¿Qué hace falta para ser feliz? Un poco de cielo azul encima de nuestras cabezas, un vientecillo tibio, la paz del espíritu.
¿Qué importa saber lo qué es una recta si no se sabe lo que es la rectitud?
¿Quién se revela? ¿Quién se levanta en armas? El esclavo raramente, pero casi siempre el opresor convertido en esclavo.
¿Quieres que conservemos una dulce memoria de este amor?, pues amémonos hoy mucho y mañana ¡digámonos, adiós!.
¿reír, cantar, estremecernos libres de desear y ser mucho más que la vida. . . ?. No. Ya lo sé. Todo es algo que supe y por ello, por ti, permanezco en el mundo.