Podrán golpearme, romperme los huesos, matarme, tendrán mi cádaver, pero no mi obediencia.
Podria simular una pasion que no sintiera, pero no podria simular una que me arrasara como el fuego.
Por mucho que los hombres traten de suprimir su sexualidad, siempre serán incapaces de hacerlo.
Por mucho que un hombre valga, nunca tendrá un valor más alto que el de ser un hombre.
Por nuestra codicia lo mucho es poco; por nuestra necesidad lo poco es mucho.
Puede que no haya llegado donde intentaba ir, pero creo que he terminado donde necesitaba estar.