No tengo más que al pueblo y a los militares hasta el grado de capitán; el resto me temen, pero no puedo contar con ellos.
No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso.
No todo depende de los deseos, pero, aun así, soy de los que han decidido intentar llevar a cabo sus deseos.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
No vemos a los ángeles; pero en las avenidas oscuras de la angustia, se acercan y nos llaman, ¡Se parecen a ellos las personas queridas y no son sino ángeles los seres que nos aman!
No vivo ni en el pasado ni en el futuro; estoy afirmado en el presente. No puedo saber qué es lo que ha de traer consigo el día de mañana; puedo tan sólo atenerme a lo que hoy es para mí una certeza.
No voy a la iglesia. Arrodillarme me hace bolsas en los pantalones.
No, nuestra ciencia no es una ilusión. Pero sí sería una ilusión suponer que lo que la ciencia no puede darnos lo podemos encontrar en otro lugar.
Noche mucho más noche: el amor ya es un hecho.
Nos equivocamos a menudo en el amor, a menudo herido, a menudo infeliz, pero soy yo quien vivió, y no un ser ficticio, creado por mi orgullo.
Nos ganamos la vida con lo que recibimos, pero hacemos la vida con lo que damos.
Nos gusta llamar testarudez a la perseverancia ajena pero le reservamos el nombre de perseverancia a nuestra testarudez.
Nos moriremos todos, pero nuestras obras permanecerán.
Nos vemos a nosotros mismos como seres reales, pero quizá somos nuestros propios y engañosos espejismo.
Nosotros matamos el tiempo, pero él nos entierra.
Nosotros somos comunistas y se nos hace fácil el proyecto de repartir los bienes materiales, porque no tenemos nada.
Nuestra vida es como un sueño. Pero en las mejores horas nos despertamos lo suficiente como para darnos cuenta de que estamos soñando. La mayor parte del tiempo, sin embargo, estamos profundamente dormidos.
Nuestras horas son minutos cuando esperamos saber, y siglos cuando sabemos lo que se puede aprender.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente (silenciosmente), pero desborda el río.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Nunca comiences una pelea, pero siempre termínala.
Nunca creí que pudiéramos transformar el mundo, pero creo que todos los días se pueden transformar las cosas.
Nunca es igual saber la verdad por uno mismo que tener que escucharla por otro.
Nunca mucho costó poco.