Lo que hace tan agudo el dolor de los celos es que la vanidad no puede ayudar a soportarlo.
Lo que importa no es lo que la vida te hace, sino lo que tú haces con lo que la vida te hace.
Lo que se hace con precipitación nunca se hace bien; obrar siempre con tranquilidad y calma.
Lo que siempre pasa es aquello en lo que uno cree realmente; y creer en algo hace que pase.
Lo que sorprende, sorprende una vez, pero lo que es admirable lo es más cuanto más se admira.
Lo realmente importante no es llegar a la cima, sino saber mantenerse en ella.