La televisión nos proporciona temas sobre los que pensar, pero no nos deja tiempo para hacerlo.
La tolerancia y la paciencia son mucho más profundas y efectivas que la mera indiferencia.
La verdad no hace tanto bien en el mundo como el daño que hacen sus apariencias.
La verdadera religión no consiste solamente en palabras; hace falta demostrarla con obras.
La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada.