La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
La buena conciencia es tan alegre, que hace alegres a todas las molestias de la vida.
La ciencia es orgullosa por lo mucho que ha aprendido; la sabiduría es humilde porque no sabe más.
La ciencia puede descubrir lo que es cierto, pero no lo que es bueno, justo y humano.
La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva.