Gobernar dentro de un régimen democrático sería mucho más fácil si no hubiera que ganar constantemente elecciones.
Grande es el arte de comenzar, pero mayor es el arte de concluir.
Grande es siempre el amor maternal, pero torna en sublime cuando se mezcla con la admiración por el hijo amado.
Grita la gente por la condición melancólica y desconsolada de mi fllosofia. Pero eso se debe meramente a que yo, en vez de fabular un infierno futuro, como equivalente de los pecados de la gente, he mostrado que ya hay algo de infernal allí donde está el pecado: en el mundo.
Guardate tus miedos, pero comparte tu valentía con otros.
Habiendo cambiado de ropa me siento pero muy solo.
Habla poquísimo de ti, poco de los otros, mucho de las cosas.
Hablamos muy poco, excepto cuando la vanidad nos hace hablar.
Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante.
Habrá dos fechas en tu tumba. Todos tus amigos las leerán pero lo relevante será ese pequeño guión entre ellas.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Hace algún tiempo persiguen tus recuerdos mis caminos y sudan bajo el sol, tras mis talones los días más felices ya vividos.
Hace calor de Dios, amor.
Hace falta estar a punto de morirse para caer en la cuenta de que nada en esta vida tiene la más mínima importancia, pero claro, en ese momento lo jodido es que ya tampoco te sirve para nada haberlo descubierto.
Hace falta más valor para sufrir que para morir.
Hace falta toda una vida para aprender a vivir.
Hace falta un sol doble para alumbrar el fondo de la estupidez humana.
Hace falta una mente muy poco corriente para acometer el análisis de lo obvio.
Hace más ruido un sólo hombre gritando que cien mil que están callados.
Hace siglos que la opinión pública es la peor de las opiniones.
Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.
Haced todo el bien que esté a vuestro alcance, pero sin ostentación; la violeta aunque esté escondida, se descubre por su fragancia.
Hasta los vicios de quien mucho amamos nos placen.
Hay dolores que matan: pero los hay más crueles, los que nos dejan la vida sin permitirnos jamás gozar de ellas.
Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.