El mundo está lleno de pequeñas alegrías: el arte consiste en saber distinguirlas.
El mundo no envejece, se renueva, se hace más puro, más ágil y sincero, y el porvenir es siempre joven.
El mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación.
El nombre de amigo es corriente, pero la fe en la amistad, rara.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
El ojo del ser humano es como un microscopio que le hace ver el mundo más grande de lo que realmente es.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
El optimismo hace que una vida más feliz y significativa.
El optimista se equivoca con tanta frecuencia como el pesimista, pero es incomparablemente más feliz.
El opuesto de una frase correcta es una frase errónea. Pero el opuesto de una verdad profunda puede muy bien ser otra verdad profunda.
El orden es el placer de la razón pero el desorden es la delicia de la imaginación.
El orgullo es el primero de los tiranos, pero también el primero de los consuelos.
El oro hace soberbios, y la soberbia, necios.
El papel de las mujeres en el progreso de la civilización es mucho mayor que el del hombre, por lo que debería desarrollar sus aptitudes de acuerdo con su naturaleza, sin imitar a los hombres.
El pecador debe arrepentirse. Pero ¿por qué? Sencillamente porque de otro modo sería incapaz de darse cuenta de lo que ha hecho. El momento del arrepentimiento es el momento de la iniciación.
El peligro del pasado era que los hombres fueran esclavos. Pero el peligro del futuro es que los hombres se conviertan en robots.
El pensamiento no es más que un relámpago en medio de una larga noche. Pero ese relámpago lo es todo.
El perro sabe, pero no sabe que sabe.
El peso del ladrillo lo hace bailar como un hada por encima y quejarse por abajo.
Él piensa mucho: hombres así son peligrosos.
El piloto muestra en la tempestad su saber y su valor.
El pintor persigue la línea y el color, pero su fin es la Poesía.
El pobre carece de muchas cosas, pero el avaro carece de todo.
El primer paso de la ignorancia es presumir de saber.