En el mar, como en el amor, suele ser mejor seguir una corazonada que obedecer a una biblioteca.
En la vejez se aprende mejor a esconder los fracasos; en la juventud, a soportarlos.
En lo que nos toque ser en la vida hay que tratar de ser el mejor, pero jamás creerse el mejor.
Entre todos los pueblos, fueron los griegos quienes más bellamente soñaron el sueño de la vida.
Es demasiado esperar que continué mi éxito. No pido esto. Todo lo que haré será mi mejor esfuerzo.