La intención de no engañar nunca nos expone a ser engañados muchas veces.
La lectura de un buen libro es un diálogo incesante, en que el libro habla, y el alma contesta.
La mano del piadoso nos quita siempre honor; mas nunca ofende al darnos su mano el lidiador.
La mejor receta para la novela policiaca: el detective no debe saber nunca más que el lector.
La muerte llegará, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.
La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener
La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
La razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.