Sólo el hombre sabio, sólo aquel cuyos pensamientos son controlados y unificados, hace que le obedezcan los vientos y las tempestades del espíritu.
Solo en la ruta de mi destino sin el amparo de tu mirar, soy como un ave que en el camino rompió las cuerdas de su cantar.
Solo está el hombre, con su sueño, su sombra y su deseo.
Sólo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Y si responde "sí", entonces sabes que está corrupto.
Solo la muerte, salva al hombre de su propia muerte.
Sólo la propia y personal experiencia hace al hombre sabio.
Solo las ilusiones nos ayudan a vivir. Un hombre que supiese toda la verdad, debería sentarse al borde de un camino y llorar hasta la muerte.
Sólo los pies del viajero saben el camino.
Somos lo que pretendemos ser, así que elige bien lo que pretendes ser.
Sostengo que cuanto más indefensa es una criatura, más derechos tiene a ser protegida por el hombre contra la crueldad del hombre.
Soy el hombre más sencillo que existe, pero cuando siento un "grito" en mí, no acepto transformarlo en una "vocecilla" para complacer a los mudos y a los tartamudos. Pues yo no deseo agradar a nadie, ni tener discípulo ni ser discípulo. He venido a este mundo por algunos instantes y quiero lanzar un grito y partir. Nada más.
Soy hombre, nada humano me es ajeno.
Soy un hombre apasionado del viento, por él hubiera dado toda mi vida.
Suelen decir que el hombre que apetece soledad tiene mucho de dios o de bestia.
Sueño con abrirme un camino que no siempre será fácil entre los viejos campos.
Tal como un hombre inteligente no teme parecerle tonto a otro hombre inteligente, el hombre elegante no tendrá miedo de que su elegancia pase inadvertida al gran señor, sino al patán. Las tres cuartas partes de los alardes de ingenio y mentiras vanidosas que los hombres han prodigado, rebajándose, desde que el mundo es mundo, iban dirigidas a inferiores.
Tal vez suceda que una vez cada siglo la alabanza eche a perder a un hombre o lo haga insufrible. Pero es seguro que una vez cada minuto algo digno y generoso muere por falta de elogio.
Tales obres son como espejos: si se mira un mono es imposible que refleje un hombre.
También a un gran hombre lo puede exasperar una miserable mosca.
También es el filósofo, digámoslo de pasada, el hombre que no quisiera dar nunca en el blanco sobre el cual dispara y para ello lo pone más allá del alcance de toda escopeta.
Tan sólo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él.
Te marchas tú; verdes son los sauces, largo el camino.
Temblad ante el esclavo cuando rompe sus cadenas, no tembléis ante el hombre libre.
Teme al hombre de un solo libro.
Temed el amor de la mujer más que el odio del hombre.