Si el hombre tuviese alas, bajaría más.
Si en la lid el destino te derriba; si todo en tu camino es cuesta arriba, si tu sonrisa es ansia insatisfecha, si hay faena excesiva y vil cosecha, si a tu caudal se anteponen diques. . . Date una tregua ¡pero no claudiques!.
Si encomiendas a un hombre más de lo que puede hacer lo hará. Si solamente le encomiendas lo que puede hacer, no hará nada.
Si encontráis a un hombre virtuoso y bueno, no lo apartéis de vosotros; honradlo para que no tenga que huir de vosotros y refugiarse en desiertos o cavernas u otros lugares solitarios, lejos de vuestras insidias; miradlos como a dioses terrestres, merecedores de estatuas y simulacros.
Si encuentras un camino sin obstáculos, es probable que no lleve a ninguna parte.
Si es que hay un infierno en la tierra, debe estar en el corazón del hombre melancólico.
Si fuera un álamo, una luna, un dios luciente... Más sólo soy un hombre en la ladera, un hombre sólo, apasionadamente.
Si has tomado el camino equivocado, no sientas lastima por ti mismo; ¡da la vuelta!
Si hay victoria en vencer al enemigo; la hay mayor cuando el hombre se vence a si mismo.
Si hubiera un solo hombre inmortal sería asesinado por los envidiosos.
Si la cosa sigue así, al hombre se le atrofiarán todos los miembros salvo el dedo de apretar botones.
Si la escritura es honesta no puede ir separada del hombre que la ha escrito.
Si la inspiración no viene a mí salgo a su encuentro, a la mitad del camino.
Si la razón hace al hombre, el sentimiento lo conduce.
Si los celos son señales de amor, es como la calentura en el hombre enfermo, que el tenerla es señal de tener vida, pero vida enferma y mal dispuesta.
Si los pueblos no se ilustran, si no se divulgan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que puede, vale, debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y será tal vez nuestra suerte cambiar de tiranos sin destruir la tiranía.
Si no hubiera sido inventada la sociedad, el hombre hubiera seguido siendo una bestía salvaje, o, lo que viene a ser lo mismo, un santo.
Si no tomamos conciencia del desastre ecológico que el hombre ha desatado en nuestro planeta las consecuencias serán terribles. (. . . ) todos debemos comprometernos a luchar sin descanso por la rehabilitación del aire, el agua y la tierra.
Si nos volvemos hacia una realidad más grande, es una mujer quien nos tendrá que enseñar el camino. La hegemonía del macho ha llegado a su fin. Ha perdido contacto con la tierra.
Si queréis formar juicio acerca de un hombre, observad quienes son sus amigos.
Si quieres conocer a un hombre libre, observa a aquel que crea.
Si quieres destruir a un hombre, enséñale a jugar al ajedrez.
Si quisiera hablar con vuestro vocabulario, diría que el único mandamiento moral que tiene el hombre es: Pensarás. Pero un "mandamiento moral" es una contradicción en los términos. Lo moral es lo escogido, no lo forzado; lo comprendido, no lo obedecido. Lo moral es lo racional, y la Razón no acepta mandamientos.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.