Un gran hombre demuestra su grandeza por el modo en que trata a los que son o tienen menos que él.
Un hombre consecuente con su sistema de vida es ciertamente un espíritu estrecho.
Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad.
Un hombre es un tonto si bebe antes de los cincuenta, y otro tonto si no lo hace después.