Para hacer la paz, se debe ser un líder sin intereses. Para hacer la paz, uno debe comprometerse.
Para juzgar cosas grandes y nobles, es necesario poseer un alma igual de grande y noble.
Para que el amor sea verdadero, nos debe costar. Nos debe doler. Nos debe vaciar de nosotros mismos.
Para una mujer, el primer beso es el final del principio; para un hombre, el comienzo del final.