La mujer tiene un solo camino para superar en méritos al hombre: ser cada día más mujer.
La naturaleza ha hecho al hombre feliz y bueno, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable.
La palabra se ha dado al hombre para que pueda encubrir su pensamiento.
La personalidad del hombre determina por anticipado la medida de su posible fortuna.
La poesía debe ser un poco seca para que arda bien, y de este modo iluminarnos y calentarnos.
La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar.
La proporción entre la obra humana y la naturaleza es la misma que media entre el hombre y dios.
La razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.