La música debe hacer saltar fuego en el corazón del hombre, y lágrimas de los ojos de la mujer.
No se debe juzgar a un hombre por sus cualidades, sino por el uso que hace de ellas.
Si es que hay un infierno en la tierra, debe estar en el corazón del hombre melancólico.
Un hombre de noble corazón irá muy lejos, guiado por la palabra gentil de una mujer.