Los deseos del joven muestran las futuras virtudes del hombre.
Los hombre generalmente no pasan de criaturas adolescentes.
Los hombre inteligentes quieren aprender. Los demás, enseñar.
Los hombre jóvenes quieren ser fieles y no lo consiguen; los hombres viejos quieren ser infieles y no lo logran.
Los hombre vulgares han inventado la vida de sociedad porque les es más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos.
Los hombres son crueles, pero el hombre es bueno.
Los hombres, tal como son, se inclinan por naturaleza a ir en pos del dinero o del poder, y del poder porque vale tanto como el dinero.
Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre. El fuego, la humedad, los animales, el tiempo y su propio contenido.
Los modales corteses hacen que el hombre aparezca exteriormente tal como debería ser en su interior.
Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.
Los países libres son aquellos en los que son respetados los derechos del hombre y donde las leyes, por consiguiente, son justas.
Los primeros días del hombre son provisión para los últimos.
Los remordimientos llevan al hombre a morder.
Los senos de la mujer son la única persistencia del hombre; los coge al nacer y ya no los suelta hasta morir de viejo.
Los sueños de un hombre son índice de su grandeza.
Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados y ningún hombre de espíritu elevado les adulará.
Los únicos goces puros y sin mezcla de tristeza que le han sido dados sobre la tierra al hombre, son los goces de familia.
Luz del alma, luz divina,faro, antorcha, estrella, sol. . . Un hombre a tientas camina; lleva a la espalda un farol.
Madre, te bendigo porque supiste hacer de tu hijo un hombre real y enteramente humano.
Mal hombre es aquel que sabe recibir un beneficio y no sabe devolverlo.
Malo es el consejo que no se puede mudar.
Malo se puede llamar el que solamente por su provecho es bueno.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Más le vale a un hombre tener la boca cerrada, y que los demás le crean tonto, que abrirla y que los demás seconvenzan de que lo es.
Más vale el hombre paciente que el fuerte; más el que domina su corazón que el que conquista ciudades.