La música debe hacer saltar fuego en el corazón del hombre, y lágrimas de los ojos de la mujer.
La naturaleza benigna provee de manera que en cualquier parte halles algo que aprender.
La naturaleza ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la verdad.
La naturaleza nos da las dotes sin pedir nada a cambio, pero nos las quita sin pedir permiso.
La naturaleza nos ha dado las semillas del conocimiento, no el conocimiento mismo.
La naturaleza quiere que la amistad sea auxiliadora de virtudes, mas no compañera de vicios.
La naturaleza señala a los soldados de la vida el lugar en donde han de luchar por ella.
La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses.