Es difícil hacer a un hombre miserable mientras sienta que es digno de sí mismo.
Es difícil para una mujer expresar con palabras sus sentimientos cuando las mismas han sido creadas por los hombres para expresar los suyos.
Es duro, es doloroso, no ser amado cuando se ama todavía, pero es bastante más duro ser todavía amado cuando ya no se ama
Es duro, es doloroso, no ser amado cuando se ama todavía, pero es bastante más duro ser todavía amado cuando ya no se ama.
Es el hombre un ser tan tenazmente contradictorio que no acepta imposición alguna en su provecho, y sí sufre cualquier coacción en su perjuicio.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Es fácil hablar claro cuando no va a decirse toda la verdad.
Es fácil hacerse admirar cuando se permanece inaccesible.
Es fácil reconocer si el hombre tiene gusto: la alfombra debe combinar con las cejas.
Es fácil ser buenos cuando no estamos enamorados.
Es fácil ser humorista cuando tienes a todo el gobierno trabajando para ti.
Es grande ver a un hombre crecerse ante el fracaso y que empieza de nuevo.
Es hombre quien imponiéndose a su yo se somete a los «li» (costumbres), a la ley de las convenciones sociales.
Es intrínseco al carácter francés el exagerar, el quejarse y tergiversar los hechos cuando se está descontento.
Es justo allí a mitad de camino entre el huerto desnudo y el huerto verde, cuando las ramas están a punto de estallar en flor, en rosa y blanco, que tememos lo peor.
Es maravilloso escuchar el silencio del hombre.
Es más fácil conocer al hombre en general que a un hombre en particular.
Es más fácil juzgar el talento de un hombre por sus preguntas que por sus respuestas.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Es mejor ser hombre que mujer, porque hasta el hombre más miserable tiene una mujer a la cual mandar.
Es muy difícil decir si el hombre nace malo o si se vuelve así enseguida.
Es muy difícil pensar noblemente cuando no se piensa más que para vivir.
Es muy fácil perdonar a nuestros enemigos cuando no tenemos los medios de aniquilarlos.
Es necesario siempre esperar cuando se esta desesperado, y dudar cuando se espera.
Es peligroso escuchar. Se corre el riesgo de que le convenzan; y un hombre que permite que le convenzan con una razón, es un ser absolutamente irracional.