Cuando veas un gigante, examina antes la posición del sol; no vaya a ser la sombra de un pigmeo.
Cuanto más alto coloque el hombre su meta, tanto más crecerá.
Cuanto más planifique el hombre su proceder, más fácil le será a la casualidad encontrarle.
Cumplamos la tarea de vivir de tal modo que cuando muramos, incluso el de la funeraria lo sienta.
Dad al hombre salud y metas a alcanzar y no se detendrá a pensar sobre si es o no feliz.