Al que tiene mujer hermosa, o castillo en frontera, o viña en carretera, nunca le falta guerra.
Algún día la humanidad será juzgada por haber encerrado a los primates en zoológicos.
Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.
Ama y aprecia a la mujer y no abuses nunca de su debilidad, sería una infamia y una cobardía.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Aprendemos de la experiencia que los hombres nunca aprenden nada de la experiencia.
Aquel a quien no le gusta el vino, ni la mujer, ni el canto, será un necio toda su vida.