Mira a la derecha y a la izquierda del tiempo y que tu corazón aprenda a estar tranquilo.
Mis críticas son ligeras y sin hiel, porque no la hay en mi corazón, y la detesto en literatura.
Muchas maravillas hay en el Universo; pero la obra maestra de la creación es el corazón materno.
Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos.
Nadie imagina cuánto ingenio se requiere para no parecer nunca ridículo.
Nadie recordaría al buen samaritano, si además de buenas intenciones no hubiera tenido dinero.
Ningún poder humano puede jamás violentar el sagrario impenetrable de la libertad del corazón.