La inteligencia no podría representar mucho tiempo el papel del corazón.
La intención de no engañar nunca nos expone a ser engañados muchas veces.
La juventud es solo un momento, pero encierra una chispa que se lleva en el corazón para siempre.
La lectura de un buen libro es un diálogo incesante, en que el libro habla, y el alma contesta.
La mano del piadoso nos quita siempre honor; mas nunca ofende al darnos su mano el lidiador.
La mejor receta para la novela policiaca: el detective no debe saber nunca más que el lector.
La muerte llegará, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.
La música debe hacer saltar fuego en el corazón del hombre, y lágrimas de los ojos de la mujer.