La fe es un oasis en el corazón, que nunca será alcanzado por la caravana del pensamiento.
Quien escribe lo que le gusta a los demás puede ser un buen escritor pero nunca será un artista.
Si un rostro hermoso es una carta de recomendación, un buen corazón es una letra de crédito.
Tu corazón es igual que una playa, que, pudiendo ser tierra, nunca llega a ser mar.
El buen trato infantil es la primera característica por la que todo país debe definirse.