Nada más santo en esta vida nuestra que la primera revelación del amor, el palpitar primero de sus alas de seda.
Nada pesa tanto como el corazón cuando está cansado.
Nada tan estúpido como vencer. La verdadera gloria está en convencer.
Nadie conoce toda la amargura de lo que aguarda en el futuro. Y si de pronto apareciera como en un sueño, la negaríamos apartando los ojos de ella. A esto le llamamos esperanza.
Nadie diga "de esta agua no beberé".
Nadie está graduado en el arte de la vida mientras no haya sido tentado.
Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis.
Nadie está tan ocupado como para no encontrar tiempo para contarle a todo el mundo lo ocupado que está.
Nadie nos dijo que veniamos a gozar de esta vida.
Nadie pone sus sueños en manos de aquellos que pueden destruirlos.
Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.
Ni el pasado existe, ni el futuro. Todo es presente.
Ni la vida, ni la libertad, ni la propiedad de ningún hombre está a salvo cuando el legislativo está reunido.
Ningún general asedia al adversario con tanta maestría, como esta flor amarilla. Todos los años toma febrero por asalto, instaura la floración total de la primavera y se retira sin ruido por las rutas de marzo.
Ninguna ciencia, en cuanto a ciencia, engaña; el engaño está en quien no sabe.
Ninguna nación podrá emitir un juicio si antes no es capaz de juzgarse a sí misma. Pero a esta posición tan ventajosa suele llegar muy tarde.
Niños: en cada flor hay muchas vidas y las manos que matan no son manos.
No busques fuera de ti, el cielo está adentro.
No confíes en el futuro por más placentero que sea. Deja que el tiempo pasado entierre a sus muertos. Actúa en el presente. Recuerda que si tú te ayudas, dios te ayudará.
No creo en la muerte, porque uno no está presente para saber que en efecto ha ocurrido.
No dejéis el pasado como pasado, porque pondréis en riesgo vuestro futuro.
No dejes lo ganado por lo que está por ganar.
No dejes que los recuerdos de tu pasado limiten el potencial de tu futuro.
No des vueltas al pasado, pues no lo puedes cambiar, que no te agobie el futuro, pues no sabes si llegará, disfruta del presente, no lo dejes escapar, porque cuando se vaya, jamás volverá.
No enseñar a un hombre que está dispuesto a aprender es desaprovechar a un hombre.