Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado.
Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Mi audacia está en la armonía, en los ritmos, en los contratiempos, en el contrapunto de dos o tres instrumentos, que es hermoso y buscar que no siempre sea tonal, buscar la atonalidad.
Mi corona está en el corazón, no en mi cabeza.
Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando.
Mi gloria está en tus ojos.
Mi mente esta covada para recibirte, para pensar tus ideas y darte a pensar las mías; te siento, mi compañero, hermoso juntos somos completos y nos miramos con orgullo conociendo nuestras diferencias sabiéndonos mujer y hombre y apreciando la disimilitud de nuestros cuerpos.
Mi misión es matar el tiempo y la de éste matarme a su vez. Se está bien entre asesinos.
Mi piel está grabada con tus señales y no hay viento ni agua que pueda lavarlas sin dejar mi nombre borroso, desteñido y sin sonrisa.
Mi tango sí es de hoy. El tango está moribundo.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Mis manos son el límite seguro de toda realidad.
Mis manos, mis pies, a los grandes sueños habéis encadenado.
Mis ojos buscan tus pupilas hondas, mis manos la caricia de tus dedos.
Moneda que está en la mano, / tal vez se deba guardar. / La monedita del alma / se pierde si no se da.
Mucha parte de la verdad está por descubrir.
Muertas las ideologías, el mundo quedó en manos de gente práctica que anula cerebros bajo montañas de nada.
Mujer el mundo está amueblado por tus ojos.
Nada es accidental en el universo -ésta es una de mis Leyes de Física- excepto el propio universo entero, que es Accidente Puro, divinidad pura.
Nada es evidente. Nada está dado. Todo es construido.
Nada es veneno, todo es veneno: la diferencia está en la dosis.
Nada es verdad, todo está permitido.
Nada está construido en la piedra. Todo está construido en la arena. Pero debemos construirlo como si la arena fuese piedra.
Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.