Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.
Los historiadores son personas que se interesan por el futuro cuando éste ya es pasado.
Los hombres son fantasiosos siempre quieren lo que está prohibido: la libertad, por ejemplo.
Los juicios son un asunto demasiado importante como para dejarlo en manos de meros abogados.
Los niños son el recurso más importante del mundo y la mejor esperanza para el futuro.
Los ojos son para mirar, las manos para coger, la cabeza para pensar y el corazón para amar.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.