El secreto de mi éxito está en pagar como si fuera pródigo y en vender como si estuviera en quiebra.
El señor sólo exige de las personas aquéllo que está dentro de las posibilidades de cada uno.
El sentido de las cosas no está en las cosas mismas, sino en nuestra actitud hacia ellas.
El ser más importante no es el padre ni la madre, sino el niño, pues de él depende el futuro.
El universo es una esfera infinita cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna.
El universo es una perversa inmensidad hecha de ausencia. Uno no está en casi ninguna parte.
El verdadero amigo está en tu caída antes de que tu toques el suelo: siempre.