Bueno es tener fama, pero más seguro es tener dinero.
Busca algo que no sepas hacer bien, y no lo hagas.
Busca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta aquellos que creas más exteriores y materiales.
Busca en el hombre pobre las virtudes del rico (exquisitez, sentimientos delicados, sociabilidad, etc.) y en el rico las virtudes del pobre (seriedad, pragmatismo sencillo, bondad laboriosa, etc.).
Busca la ignorancia y te encontrará, busca la verdad y a Dios conocerás.
Busca la libertad, don tan preciado como sabe quien por ella dé la vida.
Busca una sola sabiduría.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.
Cada cual es como Dios le ha hecho, pero llega a ser como él mismo se hace.
Cada dogma tiene su día, pero los ideales son eternos.
Cada guerra es una destrucción del espíritu humano.
Cada hombre, en el fondo de su corazón, tiene derecho a creerse enteramente igual a los demás hombres; de ello no se desprende que el cocinero de un cardenal deba ordenar a su amo que le haga la cena; pero el cocinero puede decir: "Soy hombre como mi amo; he nacido llorando como él; él morirá como yo entre las mismas angustias y las mismas ceremonias. Los dos tenemos las mismas funciones animales. Si los turcos se apoderan de Roma, y entonces yo me convierto en cardenal y mi amo en cocinero, lo tomaré a mi servicio".
Cada lector se encuentra a sí mismo. El trabajo del escritor es simplemente una clase de instrumento óptico que permite al lector discenir sobre algo propio que, sin el libro, quizá nunca hubiese advertido.
Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará acercar a la gente a Dios.
Cada poema es único. En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.
Cada uno de nosotros posee más virtudes de lo que cree, pero sólo el éxito las pone de relieve, quizá porque entonces se espera que dejemos de manifestarlas.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Cada uno tiene la edad de su corazón.
Cada virtud sólo necesita un hombre; pero la amistad necesita dos.
Cambia de placeres, pero no cambies de amigos.
Cásate y harás bien; no te cases y harás mejor: pero no olvides que lo mejor es enemigo de lo bueno.
Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga.
Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder.
Causa es de perder lo seguro ir en busca de lo incierto.