Si eres mi sangre cómo no estás en mis venas, pasando y repasando mi corazón que no duerme.
Si es que hay un infierno en la tierra, debe estar en el corazón del hombre melancólico.
Si llegara a ver su rostro dentro de mi corazón, no querrían ya mis ojos mirar afuera.
Si un rostro hermoso es una carta de recomendación, un buen corazón es una letra de crédito.