Podemos comprendernos unos a otros, pero sólo a sí mismo puede interpretarse cada uno.
Podrán golpearme, romperme los huesos, matarme, tendrán mi cádaver, pero no mi obediencia.
Podria simular una pasion que no sintiera, pero no podria simular una que me arrasara como el fuego.
Prefiero unos pocos allegados a las malas compañías; pero deben saber ir y venir oportunamente.