No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
No vayas con el corazón en la mano, lo helarán los demás.
No vemos a los ángeles; pero en las avenidas oscuras de la angustia, se acercan y nos llaman, ¡Se parecen a ellos las personas queridas y no son sino ángeles los seres que nos aman!
No, nuestra ciencia no es una ilusión. Pero sí sería una ilusión suponer que lo que la ciencia no puede darnos lo podemos encontrar en otro lugar.
Nos equivocamos a menudo en el amor, a menudo herido, a menudo infeliz, pero soy yo quien vivió, y no un ser ficticio, creado por mi orgullo.
Nos ganamos la vida con lo que recibimos, pero hacemos la vida con lo que damos.
Nos gusta llamar testarudez a la perseverancia ajena pero le reservamos el nombre de perseverancia a nuestra testarudez.
Nos moriremos todos, pero nuestras obras permanecerán.
Nos vemos a nosotros mismos como seres reales, pero quizá somos nuestros propios y engañosos espejismo.
Nosotros matamos el tiempo, pero él nos entierra.
Nuestra conducta es la única prueba de la sinceridad de nuestro corazón.
Nuestra propaganda busca en definitiva, a los seres que forzados a vivir en sociedad no se sienten ligados a ella ni por la más ligera fibra del corazón, y por célula alguna del cerebro.
Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.
Nuestra vida es como un sueño. Pero en las mejores horas nos despertamos lo suficiente como para darnos cuenta de que estamos soñando. La mayor parte del tiempo, sin embargo, estamos profundamente dormidos.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente (silenciosmente), pero desborda el río.
Nuestro corazón tiene la edad de aquellos que ama.
Nunca comiences una pelea, pero siempre termínala.
Nunca creí que pudiéramos transformar el mundo, pero creo que todos los días se pueden transformar las cosas.
Nunca faltarán ondas en la mar, ni ira y tristeza en el corazón del avariento.
Nunca he sentido que algo realmente importase, pero sí la satisfacción de saber que las cosas que apoyaste y en las que creías las habías conseguido de la mejor forma que habías podido.
Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la Patria.
Nunca olvido una cara pero con la suya voy a hacer una excepción.
Nunca, nunca, pero nunca pierdas la oportunidad de ser el mejor.
Obligar a los ricos a pagar impuestos es una necesidad de guerra, pero obligar también a los pobres es una infamia.
Observa todo lo blanco que hay en torno tuyo, pero recuerda todo lo negro que existe.