Lo que se necesita para conseguir la felicidad, no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado.
Lo que sorprende, sorprende una vez, pero lo que es admirable lo es más cuanto más se admira.
Lo que todas las personas tenemos en común no es el espíritu, sino el destino.
Lo verdadero es siempre sencillo, pero solemos llegar a ello por el camino más complicado.
Los astros rigen el destino de los hombres, pero Dios rige el destino de los astros.