La fama es peligrosa, su peso es ligero al principio, pero se hace cada vez mas pesado el soportarlo y difícil de descargar.
La fascinación lírica por las drogas es un expedimento por el que todos hemos pasado, pero a la larga resulta improductivo. Emborracha, pero no alimenta.
La fatalidad no pesa sobre el hombre cada vez que hace algo; pero pesa sobre él, a menos que haga algo.
La fe engaña a los hombres, pero da brillo a la mirada.
La fe es un oasis en el corazón, que nunca será alcanzado por la caravana del pensamiento.
La fe y la duda no tienen mucho que ver con el intelecto ni con el carácter. Son estados de espíritu. Por eso no son constantes, y siempre existe una predisposición hacia uno u otro de ellos. La experiencia personal ha convertido a más de un creyente en escéptico y a más de un escéptico en creyente.
La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista.
La felicidad está en mil cofres. Pero todos tenemos alguna llave.
La felicidad no necesita ser transmutada en belleza, pero la desventura sí.
La felicidad reúne, pero el dolor une.
La felicidad también deja marcas. Pero pocas veces son indelebles.
La filosofía triunfa con facilidad sobre las desventuras pasadas y futuras, pero las desventuras presentes triunfan sobre la filosofía.
La filosofía triunfa fácilmente de los males pasados y de los males por venir,pero los males presentes triunfan sobre ella.
La fortuna es un cristal, brilla, pero es frágil.
La fortuna puede robarnos la hacienda, pero no el valor.
La fuente de la vida es el corazón.
La fuerza más fuerte de todas es un corazón inocente.
La furia con que el mundo actual busca el placer prueba que carece de él.
La gente de distintas partes del mundo podrá tener diferentes costumbres, idiomas extraños. Pero hay algo más hondo en común: la afinidad que nos da saber que todos somos miembros de la familia humana. Todos somos hermanos.
La gente necesita, además de un cantante, canalizar su necesidad de un líder de ideas, pero yo no soy un político, yo canto, es mi trabajo.
La gente no busca razones para hacer lo que quiere hacer, busca excusas.
La gente no va a la iglesia en busca de sermones sino a soñar con dios.
La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?
La gente te pide críticas, pero en realidad sólo quiere halagos.
La grandeza de una persona se puede manifestar en los grandes momentos, pero se forma en los instantes cotidianos.