En Hollywood te pueden pagar 1.000 dólares por un beso, pero sólo 50 centavos por tu alma.
En lo que nos toque ser en la vida hay que tratar de ser el mejor, pero jamás creerse el mejor.
En lugar de ser un hombre de éxito, busca ser un hombre valioso: lo demás llegará naturalmente.
En un tiempo el espíritu fue Dios, luego se hizo hombre, y ahora hasta se ha hecho plebe.