El pez que busca anzuelo, busca su duelo.
El pintor persigue la línea y el color, pero su fin es la Poesía.
El pobre carece de muchas cosas, pero el avaro carece de todo.
El poeta llena el santuario interior de nuestro espíritu con pensamientos nuevos, maravillosos y placenteros.
El presente sólo se forma del pasado, y lo que se encuentra en el efecto estaba ya en la causa.
El problema con los árbitros es que conocen las reglas, pero no conocen el juego.
El problema del hombre no está en la bomba atómica, sino en su corazón.
El problema, cuando se busca a la mujer perfecta, es que ella probablememte está buscando al hombre perfecto.
El público es más inteligente de lo que él mismo cree, pero no hay que decírselo, porque si no se vuelve aún más impertinente de lo que es de por sí.
El pueblo me silba, pero yo me aplaudo. (Populus me sibilat, at mihi plaudo)
El que busca el cielo en la tierra se ha dormido en clase de geografía.
El que busca fácilmente se pierde. Todo aislamiento es culpa.
El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
El que me coacciona pretende hacerlo porque sus razones son fuertes; pero realmente lo hace porque son débiles.
El que no encuentra un biógrafo ha de forjarse la vida él mismo.
El que quiere besar, busca la boca.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
El que se pierde es el que encuentra las nuevas sendas.
El que tiene buen corazón nunca es estúpido.
El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión.
El que tiene suerte, encuentra en el yerno un hijo; el que no la tiene, pierde una hija.
El renombre del rico termina con su vida; se recuerda el tesoro, pero no al atesorador. Muy otra es la gloria de la virtud de los mortales que la de sus tesoros.
El río en el verano y un puente. Pero el caballo pasa por el agua.