Los juicios son un asunto demasiado importante como para dejarlo en manos de meros abogados.
Los mayores momentos de la vida vienen por sí solos. No tiene sentido esperarlos.
Los mayores progresos de la civilización se experimentan inicialmente como sus peores amenazas.
Los modales corteses hacen que el hombre aparezca exteriormente tal como debería ser en su interior.
Los niños adivinan qué personas los aman. Es un don natural que con el tiempo se pierde.
Los niños iluminan el hogar. ¡Cómo no iluminarlo, si dejan las luces prendidas en todos lados!.
Los niños son como Dios, llenos de ternura, paz y con el lenguaje universal del Amor.
Los placeres son como los alimentos: los más simples son aquellos que menos cansan.