Las personas cambian cuando se dan cuenta del potencial que tienen para cambiar las cosas.
Las salsas o los chiles que no pican son como libros que no entretienen (o viceversa)
Las tonterías dejan de serlo cuando son realizadas de forma atrevida por gente con sensibilidad.
Las verdades, como las rosas, tienen espinas;recíbelas por la parte de la flor y no te pincharás.