Cuando Dios te da un don, también te da un látigo, y el látigo es únicamente para autoflagelarse.
El amor es como una guerra, fácil de iniciar, difícil de terminar, imposible de olvidar
Las tristezas no se quedan para siempre cuando caminamos en dirección a lo que siempre deseamos.
Mejor aplicar el llanto siempre que sea posible, como la medicina antigua aplicaba la sangría.
No solemos considerar como personas de buen sentido sino a los que participan de nuestras opiniones.
Nunca lleves tus mejores pantalones cuando salgas a luchar por la paz y la libertad.
A fin de cuentas las opiniones no son más importantes que las personas como para separarlas.