La verdad tiene dos sabores: uno dulce, para el que la dice, y otro amargo, para el que la oye.
La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada.
La vida es como una bicicleta de diez velocidades. Hay algunas que la mayoría nunca usamos.
La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.
La vida es corta, y por desgracia gastamos mucho tiempo pensando cómo se puede disfrutar.
La vida es más bella y sencilla cuando nos volvemos capaces de ver el bien en las otras personas.