El que no sabe gozar de la ventura cuando le viene, no debe quejarse si se pasa.
El que no sabe, es como el que no ve.
El que no te quiere como eres, no merece que lo recuerdes
El que no tiene carácter no es un hombre: es una cosa.
El que no tiene celos, no está enamorado.
El que no tiene memoria, se hace una de papel.
El que no tiene mujer, cada día la mata; mas quien la tiene, bien la guarda.
El que no tiene opinión propia siempre contradice la de los demás.
El que nunca fue cosa y después cosa lo hacen, cuando se pone a hacer cosas, ¡Dios mío que cosas hace!
El que olvidar solicita, no olvida cuando se acuerda de que se acuerda que olvida.
El que prescinde de un amigo es como el que prescinde de su vida.
El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón
El que sabe corresponder a un favor recibido es un amigo que no tiene precio.
El que sabe mantener un porte digno aun cuando se halla entre sus amigos, conseguirá que sus más íntimos amigos sientan un gran respeto hacia él.
El que se enamora de la práctica sin ciencia, es como el marino que sube al navío sin timón ni brújula, sin saber con certeza hacia dónde va.
El que se ocupa demasiado en hacer el bien no tiene tiempo de ser bueno.
El que se tiene por hombre, ande quiera hace pata ancha.
El que siembre y cría, tanto gana de noche como de día.
El que sufre tiene memoria.
El que tiene buen corazón nunca es estúpido.
El que tiene fe en sí mismo no necesita que los demás crean en él.
El que tiene imaginación sin instrucción tiene alas sin pies.
El que tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo.
El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión.