El hombre sólo puede ser esclavizado cuando es bastante débil para escuchar la razón.
El hombre va como los peones: de casilla en casilla sin poder atrapar a la dama.
El hombre: un milímetro por encima del mono cuando no un centímetro por debajo del cerdo.
El jurado está compuesto por doce personas elegidas para decidir quien tiene el mejor abogado.