Creo que no soy tan viejo como para ser venerable, ni tan joven como para ser un cómplice.
Cualquier mujer que aspire a comportarse como un hombre, seguro que carece de ambición.
Cualquiera que despierto se comportase como lo hiciera en sueños sería tomado por loco.
Cuando alcancé la sabiduría, ella me miró y dijo: "Ya me alcanza cualquiera".
Cuando alguien me ha ofendido trato de elevar mi alma muy alto para que la ofensa no la alcance.