No es suficiente que un hombre tenga el deseo de matar para que la muerte se transforme en un valor.
No existe la libertad, sino la búsqueda de la libertad, y esa búsqueda es la que nos hace libres.
No existe nada bueno ni malo, es el pensamiento humano el que lo hace aparecer así.
No hace falta defender siempre la misma opinión porque nadie puede impedir volverse más sabio.
No hay que mirar que bien nos ha hecho un amigo, sino solamente el deseo que él tiene de hacérnoslo.
No se debe juzgar a un hombre por sus cualidades, sino por el uso que hace de ellas.