Alegra ver caer las gotas de lluvia. Pero ellas se destrozan contra el suelo.
Algunos dicen que el trabajo duro no ha matado a nadie, pero yo me digo ¿Por qué arriesgarse?
Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.
Amamos siempre a los que nos admiran, pero no siempre a los que admiramos.