Un guijarro en el lecho de un pobre arroyuelo puede mudar el curso de un río.
Un héroe es todo aquel que hace lo que puede.
Un héroe no tiene que vencer. Un héroe no tiene que ser grandioso. Un héroe puede ser una persona normal capaz de sobrepasar eventos extraordinarios con gracia y dignidad.
Un hombre de carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido.
Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad.
Un hombre digno debe ayudar a los necesitados, pero no aumentar los bienes de los ricos.
Un hombre es rico en proporción a las cosas que puede desechar.
Un hombre no puede actuar con acierto en un nivel de su vida si está ocupado actuando desacertadamente en otro. La vida es un todo indivisible.
Un hombre no puede ser dueño de otro hombre.
Un hombre no puede tener peor destino que estar rodeado de almas traidoras.
Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Un hombre sabio debe tener dinero en su cabeza, pero no en su corazón.
Un hombre vulgar puede acabarse lo mismo que un gran hombre.
Un Inconsciente hiperdimensionado es siempre egocéntrico y el consciente no puede hacer nada salvo preservar su propia existencia. Es incapaz de aprender del pasado, incapaz de entender eventos contemporáneos e incapaz de proyectarse correctamente hacia el futuro.
Un intelectual, para mí, es esto: alguien fiel a un conjunto político y social, pero que no deja de cuestionario.
Un joven en años puede ser viejo en horas, si no ha perdido el tiempo.
Un libro puede ser agradable con muchas imperfecciones y enojosísimos sin un defecto.
Un mal escritor puede llegar a ser un buen crítico, por la misma razón que un pésimo vino también puede llegar a ser un buen vinagre.
Un mito no es un mito hasta que puede anunciar un perfume o una marca de zapatillas.
Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquéllo que desea.
Un optimista es el que cree que todo tiene arreglo. Un pesimista es el que piensa lo mismo, pero sabe que nadie va a intentarlo.
Un padre puede darle la espalda a su hijo, hermanos y hermanas pueden convertirse en inveterados enemigos, los maridos pueden abandonar a sus esposas, pero el amor de una madre dura para siempre.
Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.
Un pequeño cambio positivo puede cambiar tu día entero o tu vida entera.