A lo que no puede ser, paciencia.
A los hombres se les puede dividir en dos categorías: los que hablan para decir algo, y los que dicen algo por hablar.
A los silenciosos no se les puede quitar la palabra.
A menudo se echa en cara a la juventud el creer que el mundo comienza con ella. Cierto, pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo acaba con ella. ¿qué es peor?.
A menudo se hace ostentación de las pasiones, aunque sean las más criminales; pero la envidia es una pasión cobarde y vergonzosa, que nadie se atreve nunca a admitir.
A menudo, el dinero le da opciones, pero no necesariamente añade valor a su vida.
A mí dadme lo superfluo, que lo necesario todo el mundo puede tenerlo.
A ningún hombre debe obligársele a hacer el trabajo que puede hacer una máquina.
A propósito del sueño, aventura siniestra de todas las noches, puede decirse que los hombres se duermen diariamente con una audacia que parecería incomprensible si no supiéramos que es el resultado de la ignorancia del peligro.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco.
A través de la paz interior se puede conseguir la paz mundial. Aquí la responsabilidad individual es bastante clara ya que la atmósfera de paz debe ser creada dentro de uno mismo, entonces se podrá crear en la familia y luego en la comunidad.
A través del orgullo nos engañamos a nosotros mismos.
A veces conviene cerrar un ojo, pero no es prudente cerrar ambos a la vez.
A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.
Abandonar puede tener justificación; abandonarse, no la tiene jamás.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero toca a vísperas.
Absurdo sería pedir al cálculo lo que puede dar la abnegación.
Acepto que sientas odio, pero no que actúes con él... acepto que ames, aplaudo que actúes siempre con él.
Acusar a la maldad de los tiempos es excusarnos a nosotros mismos.
Admitamos que la primera vez se ofende por ignorancia; pero creamos que la segunda suele ser por villanía.
Adoptando la actitud correcta se puede convertir un estrés negativo en uno positivo.
Afortunosamente, no respetamos la geometría. Somos iguales, pero no somos semejantes.
Al decir del ego un huracán es un fenómeno devastador, pero en lo que refiere al universo, es un evento absolutamente natural, un eslabón en la cadena sin fin de causas y efectos. El universo, al no tener ego, continúa su existencia sin emitir juicios sobre huracanes o brisas del océano.
Al fin todo se hundió... y tu mirada se torció y se deshizo en un cielo turbio y revuelto... Y ya no vi más que mis lágrimas.